No vendemos publicidad: publicamos un plan concreto —tu arroz del domingo, tu menú, tu vermú— con un botón para guardarlo y otro para proponérselo a un amigo. Y a fin de mes te decimos cuánta gente se movió. Con números honestos, no con humo.
Sin permanencia · Tú eliges el día · El anuncio se genera solo
La mayoría de la publicidad local te cobra por un número bonito que no significa nada. Aquí es al revés: publicas un motivo para ir a tu local y cada mes ves cuántos lo guardaron, cuántos lo compartieron y cuántos reservaron. Y no te vamos a llamar "visita" a un clic en el mapa. Lo que se mide de verdad, se enseña; lo que no, se dice claro.
Lo llamamos activación: un plan concreto, con su día y con un botón para actuar. Ni "síguenos" ni "estamos aquí". Algo por lo que a alguien le apetezca levantarse e ir.
Un día flojo, una franja muerta, mesas de última hora. Publícalo por la mañana y llénalo por la tarde.
Tu especialidad, el plato nuevo, el producto de temporada. Lo que da hambre solo de leerlo.
Menú del día, de finde o especial. Con botón para reservar mesa que te entra directo al móvil.
Almuerzo, vermú, tardeo, afterwork. Cada momento es una excusa distinta para que entren.
Música en vivo, cata, jornada, ver el partido. Con fecha, hora y plazas si hace falta.
Nueva carta, terraza abierta, reapertura. Cuéntalo sin tocar precios ni regalar tu margen.
Cuando alguien pulsa "Guardar en tu calendario", tu plan entra en su agenda con una alarma que le avisa el propio día. No dependes de que vuelva a abrir el boletín: su móvil le recuerda que hoy tocaba tu arroz.
Un buen plan de comer casi nunca se disfruta solo: se propone. El botón "Propónselo a alguien" abre un WhatsApp ya escrito para que tu cliente se lo pase a su pareja, a su cuadrilla o a su familia.
Sin QR que imprimir, sin panel que aprender, sin diseñador. Desde el móvil, en un par de minutos.
Qué quieres mover, una foto, cuándo y por qué merece la pena. Cuatro campos y a correr.
El texto de la publicación, el evento de calendario y el mensaje para compartir se crean automáticamente con tu marca.
El día que tú elijas. Con sus botones de reservar, guardar y proponer ya puestos.
Solo texto, como cualquier mensaje de WhatsApp. Cada uno con su motivo por delante y su botón para actuar.
Tú das los datos; el texto, el evento de calendario y el mensaje para compartir se generan solos.
Elige el momento y mira unos cuantos.
Llueve y la terraza está vacía: monta un chocolate con churros sorpresa solo por hoy.
Quedan 5 raciones de cochifrito: véndelas antes de que se enfríen.
Martes muerto: saca un plato especial solo por hoy y llena la sala.
Comida tranquila entre semana: ofrece mesa sin prisa en la franja valle.
Finde flojo: abre reservas por WhatsApp desde el boletín.
Han entrado hongos: plato de temporada mientras dure la caza o la seta.
Tu arroz del domingo: que lo guarden en el calendario el lunes anterior.
Nueva carta: preséntala con una foto que abra el apetito.
Pescado fresco de hoy: sugerencia fuera de carta, ración limitada.
Menú del día: publícalo cada mañana con botón de reserva.
El almuerzo de media mañana: recuérdalo a las 9:00, justo cuando toca.
Estrenas vermú de sábado: invita al barrio a probarlo.
Afterwork de los jueves: caña y pincho a la salida del curro.
Merienda de finde: plan dulce para caer por la tarde.
Tardeo de domingo: música y terraza antes de que acabe el finde.
Música en vivo el viernes: ponle fecha y que se lo guarden.
Cata o maridaje con aforo: vende las plazas desde el mensaje.
Partido en pantalla grande: llena la barra esa noche.
Abres terraza o estrenas temporada: que se entere Pamplona.
Aniversario del local: celébralo con el barrio.
Reforma o reapertura: reintrodúcete en el barrio.
Y estas son solo las que caben en una pantalla.
No todo se mide igual, y no te lo vamos a disfrazar. Te enseñamos cada señal por lo que es, de la más segura a la más floja:
Alguien reservó mesa o compró su plaza para tu evento. Compromiso real, con nombre.
Metió tu plan en su agenda con recordatorio. Intención que sobrevive hasta el día, no un vistazo.
Se lo mandó a alguien por WhatsApp. Boca a boca medido, y gente nueva que llega por él.
Pidió la ruta o marcó interés. Nadie pide direcciones a un sitio al que no piensa ir.
Cuánta gente vio de verdad tu activación. El número real, no una cabecera inflada.
Activaciones ilimitadas —hasta una al día—, evento de calendario, botón de compartir e informe mensual. Sin permanencia, sin diseñador y sin letra pequeña. Tú eliges el día de cada publicación.
Al revés: aquí el protagonista es el motivo, no el descuento. Publicas tu arroz del domingo, tu menú o tu vermú a precio normal, porque la gente va por el plan, no solo por la rebaja. La oferta la usas cuando te conviene, como empujón, no como única forma de aparecer.
Un plan concreto con cuatro cosas: qué ofreces, por qué merece la pena, cuándo y qué puede hacer la gente (reservar, guardar, apuntarse...). No es "estamos aquí" ni "síguenos": es algo por lo que a alguien le apetezca ir hoy.
Con un toque, tu plan entra en el calendario del cliente —Google o iPhone, igual— con tu dirección y una alarma que le avisa el propio día. No es suscribirse a nada: es añadir el evento. Es la forma de que no se olvide de ti sin que tengas que volver a perseguirle.
Un botón que abre un WhatsApp ya redactado para que tu cliente se lo pase a quien quiera. Comer fuera se decide en pareja o en cuadrilla, así que convertimos a cada cliente en quien te recomienda, y contamos cuánta gente nueva llega por esas propuestas.
Cada mes ves las señales por niveles, sin exagerar ninguna: reservas y plazas (lo más seguro), guardados en el calendario y propuestas compartidas (intención y alcance), y las vistas reales de tus activaciones. A un clic en el mapa no le llamamos "visita". Lo que se mide bien, se enseña; lo que no, se dice claro.
No. Rellenas cuatro datos y subes una foto desde el móvil, y el texto, el evento de calendario y el mensaje para compartir se generan solos con tu marca. Nada de imprimir QR ni depender de nadie. Dos minutos.
Las que quieras, hasta una activación al día, y eliges tú el día de cada una. Como el máximo es una por local al día, tu plan no se pierde entre cientos: tiene su hueco.
No hay permanencia. Es mensual y lo cancelas cuando quieras. Preferimos que sigas porque ves los resultados en el informe, no porque no puedas salir. Si pagas el año entero, te salen dos meses gratis.